Astrid Pröll:
Rock a Contracorriente

Por: Edgardo Soto
Fotos: Suministradas

Astrid Pröll -la mujer- fue una de las figuras claves en el movimiento socialista estudiantil de Alemania Occidental en la década del setenta, que surgio a raíz de las revueltas de éstos en contra de un gobierno de corte fascista.

Astrid Pröll, la banda, es un cuarteto de rock experimental de Puerto Rico que surge de la revuelta de sus integrantes en contra de un ambiente musical de corte conformista.
 
Si es cuestión es ir en contra de lo obvio y convencional, la prueba es clara: en los ‘80, cuando el pop metal estaba pegao’, Agustín Criollo (bajo, voz y sintetizadores) tocaba punk. En los ‘90, cuando el grunge se convirtió en “mainstream”, Agustín tocaba blues sicodélico, y en la primera década del siglo 21, cuando Black Guayaba suena en la radio, Agustín toca rock experimental.

“Mi papá me lo decía, lo mío es nadar contra la corriente”, declaró Agustín, riendo. “Para mí es inevitable ir en oposición a todo lo que está en el “mainstream” y gracias a Dios, me encontré con tres cómplices que se sienten igual”.

Fernando Rosado (batería y percusión), Georgie Castro (guitarra y saxofón alto) y Andrés Lugo (teclados, guitarras “tratadas” y percusión), completan este cuarteto de “escultores sonoros”.
 
Con este término, Agustín describe el acercamiento del grupo hacia la música, pues el énfasis está en comunicar concretamente con sus instrumentos más que con letras y voz. De diez temas que componen el disco debut titulado “Astrid Pröll”, sólo dos cuentan con líricas.

“Después de diez años cantando con la Iglesia Atómica, como que me quedé sin nada que decir, entonces ahora el énfasis es en la música”.

Astrid Pröll busca expresar la realidad de su entorno: “Puerto Rico está en un estado de caos político, social y moral. Lo que nos rodea no es bonito y nosotros tratamos de expresar nuestras frustraciones a través de la música”, expuso Agustín, quien en lo político también se ubica en contra del “mainstream”.
 

“Siempre he simpatizado con los movimientos de izquierda, de ahí que escogiera el nombre de Astrid Pröll para la banda”, dijo.

Veterano de la escena rockera subterránea desde finales de los ‘80, Agustín y sus compañeros de banda en La Iglesia Atómica se ganaron un sitial de respeto entre seguidores y colegas, compartiendo con bandas como Burning Face, Crackhouse, Whisker Biscuit, Virage Voix, Sol D’Menta, Otro Martes 13, Los Inconformes y La Mancha del Jardín, entre otros.
 
Es en 1998 que el bajista comienza a interesarse por la música experimental en lo que describe como un “volver a nacer musicalmente”. Regresa de un exilio voluntario en Chicago y comienza a conectarse con colegas y a plantearse la idea de un regreso al ambiente musical, aunque esta vez, con un acercamiento diferente.

De los excesos y la demencia de La Iglesia Atómica, pasa a una etapa de madurez en la que se encuentra centrado en la música.

La propuesta musical de Astrid Pröll es ecléctica, como tiene que serlo en una banda que une diversos subgéneros como Rock Progresivo, Krautrock,   Stoner, Space, Ambient, Noise, y Electrónica, entre otros. La intención es llevar al oyente en un viaje sonoro.
 
“Torso” es un tema que incluye un solo de saxofón demencial de corte jazzístico y “Resistencia” arrulla con su hipnótica melodía melancólica. “88MHz” es una épica de catorce minutos donde Fernando despliega su técnica como baterista y “Laboratorio Grotowski” es un tema desarrollado a partir de las teorías de Jerzy Grotowski en torno al teatro pobre.

“Es el teatro sin necesidad de utilería, escenario ni nada, simplemente con los movimientos de los actores. Tratamos de utilizar eso y aplicarlo a la música”, explicó Agustín.
 
A todo esto, se le añade la colaboración de Robin Alicea, artista visual que ha creado imágenes fílmicas que corren paralelas con la música de Astrid Pröll cuando tienen presentaciones ante el público. Pero más que representar una narrativa visual de la música, las imágenes de Alicea son independientes, por lo que un show de Astrid Pröll es una exposición de música ligada a una exposición fílmica.

En cuanto a la música, el proceso creativo ha variado desde los inicios de la banda. Según Agustín, al tratarse de una banda nueva que ha tenido varios cambios de personal, al principio la composición de los temas recayó en él.

“Básicamente escribía la estructura de los temas y luego entre todos trabajábamos los arreglos. Con la llegada de Georgie, la dinámica de composición se ha vuelto más interesante, porque él es un excelente compositor. Ahora traigo un riff y comenzamos a componer on the spot”, dijo.

Valga una aclaración: Georgie Castro no guarda ninguna relación con Jorge Castro, de Cornucopia, quien fungió como guitarrista temporero tras la partida de Martín Serra, guitarrista original y cómplice musical de Agustín desde los tiempos de la Iglesia Atómica.
 
Fue precisamente Jorge quien recomendó a Georgie, quien ha traído un nuevo elemento a la banda, integrando el saxofón y la influencia del Free Jazz.

“Una canción como Torso, que era bien simple, se agrandó con su aportación. Fue como si la canción estuviera esperando por Georgie”.

Luego de varios meses de elaboración en el estudio Methatron de Mitchell Morales (baterista de Cherry Clan), la grabación del disco Astrid Pröll saldrá al mercado bajo el sello independiente Noisex.
 
“Nosotros somos los productores del disco, Mitchell fue el ingeniero y para la fase de mezcla estamos contando con la colaboración de Orlando Méndez (guitarrista de Circo) porque tiene un oído privilegiado y es un virtuoso en eso de ecualizar. Pero en todas las fases nos mantenemos presentes y aportando”.

Finalmente, al solicitarle que destaque grupos colegas que están en la onda experimental, Agustín responde: “Aquí hay un movimiento subterráneo muy grande de música experimental. Hemos compartido con grupos como Introdujos y Jorge Castro, a quien admiro mucho porque ha ido a Francia, Bélgica, España y Australia a tocar por sus propios medios”.

Balún es otra banda magnífica. Angélica Negrón se ganó la beca de Phantomvox (sello de Draco) y creo que será la próxima Rafael Aponte Ledeé. También está Superaquello, que suena muy distinto a nosotros pero con quienes sentimos una afinidad en términos de mentalidad y de hacia dónde vamos”.

Hacia dónde va Astrid Pröll, en términos de presentaciones, puede averiguarse accesando a www.astridproll.com y www.myspace.com/astridproll.

Edgardo Soto es un veterano reportero de la escena de rock local y autor del libro Salimos de Aquí: Biografía de Fiel a la Vega.