Rock en Puerto Rico:
Crónica de una Historia Accidentada

Por: Edgardo Soto Torres
(con la colaboración de Melba Miranda y Elías Géigel)

Fiel a la Vega

Al igual que el rock que nos llega de diversos países latinoamericanos, el rock boricua tiene su propia idiosincrasia. Viene cargado de las maravillas y los traumas inherentes a un proceso de mezcla o imposición de culturas.

La saga del rock puertorriqueño se puede leer como la crónica de una historia accidentada, con principios y pausas intermitentes. Cuatro décadas han servido para pasar del balbuceo de un rock imitativo, a bandas que toman las lecciones del rock anglo y latino filtrándolas a través de la experiencia única que es ser puertorriqueño: esa lucha constante por afirmar una cultura, idioma y nacionalidad amenazadas.


La Pre-Historia (1956-1967)

Llamémosla así por representar la etapa de introducción del rock & roll al país. Durante los años '50 el género no logra calar en el gusto boricua. Elvis Presley no hizo delirar a las jovencitas y eran escasos los discos que llegaban de los Estados Unidos. Entre la minoría que gustaba del rock & roll se encontraba un jovencito llamado Alfred D. Herger, quien apenas adolescente, comienza a escribir una columna sobre el género para un diario nacional. Al comienzo de los '60, se presenta en el país Chubby Checker en respuesta al furor causado por el baile del twist. Mientras tanto, Herger pasaría a ser el principal promotor de rock en el país. Con un programa de radio y otro de televisión, Alfred se convirtió en el Dick Clark boricua, encargándose de la distribución de discos importados, la producción de conciertos y la creación de “ídolos de la juventud” locales. Se trataba de adolescentes de imagen inocua interpretando canciones inofensivas (traducciones del repertorio anglo). Uno de estos llegó a ser catalogado como “un beatle puertorriqueño”. Alfred bautizó el movimiento como “La Nueva Ola”, y producto del mismo surgieron cantantes como Chucho Avellanet y Lucecita Benítez, hoy consagrados baladistas que en esa época se hacían acompañar por el combo típico de rock: bajo, guitarras y batería.

Icaro Azul

La Edad de Piedra (1968-1979)

Comienzan a surgir los primeros grupos con énfasis en la banda, y no en el cantante, por ello podemos llamarles las piedras fundacionales. The Teen Sounds, The Sonsets, The Night Walkers, Abram Shoo y X-5 (esta última grabaría con la multinacional española Alhambra), son algunas de las bandas que se escuchan (mínimamente, pues la radio no era muy abierta al rock). Abriendo la década del '70, The Challengers y Bandolero graban discos, y las bandas existentes muestran influencias del llamado rock ácido (Hendrix, Cream) y el pionero del rock latino, Santana, incluyó las congas en su instrumentación. Ya se abren a la posibilidad de canciones originales, aunque en inglés. Ah, ¿y por qué no mencionar a una banda cuyo nombre la hace memorable? ¡La Banda del K-rajo!

De forma paralela, el folk rock de Bob Dylan influencia a cantantes como Roy Brown y Noel Hernández, quienes componen temas originales en español en la categoría de canción protesta.

En el 1972, el pueblo costero de Vega Baja se hace eco de Woodstock al ser anfitrión del Festival Mar y Sol, en el que se presentaron rockeros de talla internacional como Emerson Lake & Palmer y el blusero B.B. King, entre otros. El gobierno local trató de impedir el festival temiendo que el mismo se convirtiera en “un oasis para el uso de drogas (como si en los conciertos de Salsa sólo consumieran galletitas con leche). Un disco del festival es editado. Siguen surgiendo grupos como Living End, God, Mother and Country y The Vagabonds.

Millo Torres y El Tercer Planeta

Durante el resto de la década, el rock va en descenso. Grabar discos es casi imposible, la radio no se compromete con el género y los lugares para tocar en directo son escasos. El rock es materia subterránea. A la vez, un movimiento liderado por boricuas de Nueva York, llamado Salsa, acapara el favor del pueblo, bailador y bullanguero por naturaleza. Como resultado de esto, muchos músicos del rock emigran hacia la vertiente de Nueva Trova, género de origen cubano, pero que en Puerto Rico es sazonado con nuestra música folclórica y el rock. Hay quien considera la Nueva Trova como nuestro primer rock en español, pues en cuestión de instrumentación y actitud de compromiso social, se asemejaba al rock anglosajón. Por ejemplo, una banda como Rodrigo de Triana, es considerada por la periodista y promotora Melba Miranda como “la primera banda de rock en español” de Puerto Rico (aunque en su tiempo no lograron lanzar una grabación). Para fines de la década, surge Alfa Rock 106, emisora dedicada al rock anglosajón, pero la música Disco y el merengue hacen del rock hecho en Puerto Rico una especie en peligro de extinción.

La Era Moderna (1980-1989)

Con la ayuda de emisoras como Radio Heavy y Alfa Rock, y la llegada del canal MTV, el rock anglo disfruta de amplia difusión en el país, mientras que del rock argentino, español o mexicano, muy poco se sabe. No es de extrañar entonces que la gran mayoría de las bandas locales sigan considerando el inglés como el idioma natural para el rock, como Apocalips, The MD’s, Island y Pelican In Flight. Virus, Kantares y Belaris eran la excepción a la regla al cantar en español. En 1981, Melba Miranda crea el primer periódico de rock del país: Rock Express. En el mismo colaboran como redactores músicos del país como Rucco Gandía. Además de entrevistas a grupos locales e internacionales, se escribían artículos que exploraban la influencia del rock en la Nueva Trova puertorriqueña, siempre con el subtexto de concienciar a sus lectores de la posibilidad de nacionalizar el género. Rock Express circula hasta el 1983.

Puya

En esos años, el pentagrama musical del país manifiesta la influencia del rock anglo. Menudo, quinteto de jovencitos que alcanzó fama internacional, graba un disco titulado Rock Chiquillo, incluyendo una traducción de Crazy Little Thing Called Love, de Queen. Como solista, el ex-Menudo René Farrait se lanza a cantar rock en español. El baladista Wilkins se promociona como “el rockmántico”, y Glenn Monroig fusiona la influencia de Billy Joel y Toto con su pop estilizado.

A nivel subterráneo, cientos de adolescentes forman sus bandas de marquesina altamente influenciados por el heavy metal y pop metal que les llegaba por MTV: Judas Priest, Iron Maiden, Bon Jovi y Mötley Crüe, entre otros. Taller 111 y Steps eran algunos de los pocos locales donde podían presentarse. La animosidad entre cocolos (seguidores de la Salsa) y rockeros lleva a una especie de guerra urbana: en Bayamón un estudiante muere en una pelea entre bandos, y en Carolina 50 estudiantes son relocalizados cuando la escuela donde estudiaban es declarada “territorio rockero”. Los '80 fueron fenomenales para los seguidores del rock: Cheap Trick, Judas Priest, Ozzy Osbourne, Def Leppard, Scorpions, Ratt, Bon Jovi, Heart, Whitesnake y muchísimas más bandas de talla internacional presentaron sus conciertos volándole la cabeza a toda una generación.

Al segundo lustro de la década, surgen bandas de estilo new wave como Words Four Two, No U Turn, NeoEngland y Nirvana (sí, anterior al trío de Seattle) y éstas graban al menos un disco cada una. Vale anotar que Words Four Two logró anotarse un éxito local con un tema que incluía Plena. Las mismas tocan en discotecas dirigidas al público universitario, mientras el thrash metal, el hardcore y el punk también cuentan con su circuito subterráneo. Mattador, Rockshot, Cardinal Sin, Rebel Rose y Golpe Justo son algunas de las bandas que circulan en el underground. En el 1988 la banda pop-rock Top Banana es firmada por la multinacional CBS. Un disco es lanzado...al olvido.

Skapulario

1989 – Cae el Muro de Berlín y en Puerto Rico empieza a caer el muro que divide la música rock y el idioma español. Nuevamente, Melba Miranda al rescate. La creativa promotora gana un puesto cultural en el gobierno de San Juan y desde allí organiza la Primera Competencia de Rock Nacional. Entre las reglas de participación se incluye que toda banda debe someter al menos una, de tres canciones, en español. Cincuenta y ocho bandas participan y a partir de esta gestión, algunas cambian sus nombres y sus líricas al español. Miranda también abre un espacio para el rock nacional en el Festival Claridad (organizado por un periódico de corte izquierdista). Ello aporta a que el sector independentista deje de ver al rock como un elemento de invasión cultural.

En ese año se presenta por vez primera el grupo Mecano y algunas emisoras comienzan a incluir tímidamente el rock en español en su programación.


La Era Posmoderna (1990-2003)

Al comienzo de la última década del siglo 20, nos visitan Miguel Mateos y Duncan Dhu, mientras en la radio sólo Alfa Rock toca a Charly García, La Unión y Hombres G. Melba Miranda crea el primer programa radial con música y entrevistas a los artistas del género con Punto de Fuga. De forma inusitada, cesan los conciertos y la radio retira su apoyo al rock en español. Aparentemente se trató de una “fiebre” pasajera, pero no. Las bandas habían derrumbado el mito de ser rockeros a lo norteamericano y el rock en español siguió vivo en el circuito subterráneo.

Sol D'Menta

1991 - Se celebra la Segunda Competencia de Rock Nacional. Esta vez participan 49 bandas, con dos de tres canciones en español para poder competir. El grupo de hard rock Mattador graba su disco Save Us From Ourselves con Ramón Ortiz (Whisker Biscuit, Puya) en la guitarra. El disco recibe buenas críticas en la revista inglesa Kerrang!

1992 – El mensuario Diálogo destaca en un artículo sobre la banda Whisker Biscuit que “en Puerto Rico existen más de 100 bandas activas interpretando estilos como hard, metal, pop, alternative, thrash, hardcore, y progresivo”, sin contar las de reggae y ska. La Casa de Teo y Longbranch Pub le dan tarima a las bandas. Mattador abre el concierto de Iron Maiden en Puerto Rico.

1994 – El ex-Menudo Robi Rosa lanza su disco “Frío” bajo el sello Sony -con escasa promoción- y Mattador relanza su primer disco (aún en inglés) con el guitarrista Tito Rodríguez (Sol D'Menta). El trío instrumental Whisker Biscuit, con su fusión de funk, metal, rap y toques de ritmos afro caribeños, daría un adelanto de lo que sería más adelante la nacionalización del género. Más adelante integrarían a un cantante para confeccionar líricas en “spanglish” y se convierten en Puya.

Comienzan a visitarnos otras bandas latinas como Los Fabulosos Cadillacs y Desorden Público, logrando alimentar al nuevo movimiento que hacía unos cinco años comenzara a surgir. Surge el primer grupo femenino, Alarma, quienes abren los conciertos de los Cadillacs y Fito Páez.

Viva Nativa

1995 – Luego de cinco años fuera del mainstream, el rock en español vuelve a causar furor en el público boricua gracias al éxito de Maná. Nuevamente, se abren las puertas de la radio y la televisión para el género. Otro artículo de Diálogo establece que existen alrededor de 200 bandas nacionales como Radio Pirata, Maskintape, El Manjar de los Dioses, Skapulario, La Mancha del Jardín, y Sol D' Menta. Esta última arranca con su primer disco bajo el sello Polygram y logran vender 25 mil unidades.

Ese mismo año se presenta el Primer Festival Mundial de Pop Rock Latino. Bandas como La Ley, Café Tacuba, Seguridad Social y otros, tocaron ante 50 mil personas que disfrutaron por primera vez de un evento multicultural de rock hispanoamericano. Se multiplican los programas radiales dedicados al rock en español y los lanzamientos de discos de Nueve Vidas, Falsa Sociedad, Millo Torres y El Tercer Planeta son algunos de los debutantes.

1996 –
Un quinteto cuyos integrantes principales provienen de los pueblos de Vega Alta y Vega Baja lanzan de forma independiente su disco homónimo Fiel A La Vega. La juventud conecta de forma visceral con el mensaje de afirmación nacional que fluye en las canciones y penetran a la radio con fuerza. Venden 50 mil copias, cuota necesaria para ganar un Disco de Oro (como disco independiente). El inusitado éxito de Los Fieles obliga a que se abra espacio para el género en la prensa, radio y televisión. La emisora Sonocolor cambia su formato a rock en español. Robi Draco Rosa lanza el genial Vagabundo (Sony) y nuevamente es víctima de una mediocre promoción.

En el '96 somos testigos del Segundo Festival Mundial de Pop Rock Latino, con la participación de Aterciopelados, Fobia, Los Amigos Invisibles, Bohemia Suburbana, Los Divididos, Todos tus Muertos, Los Auténticos Decadentes, Skapulario y El Manjar de los Dioses, entre otros. Aunque calificado por algunos como un fracaso en comparación con el anterior, la semilla rocanrolera se afinca en terreno fértil. Curiosamente, el área geográfica más fértil para esa semilla siempre lo ha sido el oeste del país, que ha producido muchas excelentes bandas.

La Secta All Star

1997 – Fiel A La Vega, convertidos en punta de lanza de la escena boricua, obtiene otro disco de oro por su grabación acústica en directo, para la cual llenan cuatro funciones en el Centro de Bellas Artes. El Manjar de los Dioses lanza su excelente debut discográfico en el cual fusionan de forma magistral el rock alternativo con nuestra música típica. Vivanativa también lanza su primer disco. Robi Rosa presenta tres extraordinarios conciertos en The Warehouse que reafirman su estatus de “héroe de culto”. Surge el portal cibernético Pulsorock.com.

1998 –– Fiel A La Vega lanza su segundo disco y se convierte en la primera banda nacional en llenar a capacidad el Coliseo Roberto Clemente (presentarse en esta plaza representa la conquista del mainstream). Robi Rosa lanza Songbirds and Roosters (Sony). Esta vez, la fama que le acarrea su trabajo con Ricky Martin y una mejor promoción le ayuda a vender unas 50 mil copias. Debuta con su disco Canción de Alerta la banda de reggae Cultura Profética y obtiene Disco de Oro como producción independiente.

1999 – La escena sigue en crecimiento. Puya lanza su disco Fundamental bajo el sello norteamericano MCA, presentando una fusión intensa de metal con ritmos afro caribeños. Puya y El Manjar representan la “puertorriqueñización” del rock en términos musicales (Millo Torres y Cultura Profética hacen lo propio con el reggae), mientras Los Fieles lo nacionalizan más en sus letras de contenido social. Robi Rosa, por su parte, le da voz al nuyorican (boricua nacido y/o criado en Nueva York). La Secta, cuarteto originado en Florida, se establece en el país y pega en la radio con su disco Aniquila para el sello Fonovisa. Fiel A La Vega es firmado por EMI Latin y lanzan el disco Tres con ventas de 70 mil unidades.

2000 – Llegamos al nuevo milenio y el mundo no se acaba, pero Sonocolor cambia su formato, abandonando el rock en español. Nuevamente, los promotores cometen el error de inundarnos de conciertos de bandas extranjeras y locales que el bolsillo juvenil no puede sustentar. Pero el movimiento se mantiene vivo y los lanzamientos de discos de bandas nacionales ya son cosa de rutina, al igual que la formación de nuevas bandas como Rituales y Abuelo Mundo (rock acústico), Oscilador 4 y Local 12 (electrónica), Icaro Azul (rock alternativo) y muchas más. El año cierra con Vivanativa como segunda banda en presentarse en el Coliseo.

2001 – Cosmos 94 toma la batuta como emisora dedicada al rock en español, lo cual inyecta nuevos bríos al movimiento. Las multinacionales han firmado varias bandas: Sol D' Menta, Fiel a la Vega, La Secta, Puya, Vivanativa, Millo Torres y El Tercer Planeta, pero no se ve el resultado esperado: la internacionalización del rock boricua. Las bandas viajan en autogestión a California, Nueva York y Florida, pero sin la debida promoción.

Es por eso que las bandas van rompiendo lazos con las disqueras y retoman la ruta independiente, cansadas de falsas promesas. La oferta de nuevas bandas con producciones independientes se mantiene saludable con bandas como Vialterna, Tabaco, Skapulario, Niño Planeta (quienes se apuntan un rotundo éxito radial con su tema A Fuego Lento) y Circo. De hecho el debut discográfico de Circo, No Todo Lo Que Es Pop Es Bueno, resulta nominado al mejor disco de rock para un Grammy Latino (otros premios de industria como Ascap y Billboard habían sido obtenidos por Puya y Fiel A La Vega). A pesar de que llevaba cinco años sin presentar un disco nuevo (Songbirds and Roosters consiste de temas de Vagabundo en inglés) Robi Rosa se presenta en el Coliseo ante un lleno total.

2002 – El año comienza de forma positiva: La Secta se convierte en la segunda banda en llenar a capacidad el Coliseo, y su disco independiente la Secta All Star vende sobre 70 mil copias pero en octubre, el género enfrenta otra crisis: Cosmos 94 desaparece como emisora de rock. Los Fieles lanzan La Prosperidad -uno de sus mejores trabajos- y la radio se rehúsa a tocarlo.

2003 – A excepción de emisoras como La X y un puñado de programas independientes, la radio limita el espacio para el rock en español. Las bandas lo piensan dos veces antes de lanzar un disco en medio de una economía mundial maltrecha, pero los eventos siguen y el ánimo es de perseverar. Skapulario, Puerto Raíces, Vivanativa y Circo se aventuran al mundo de las multinacionales. El verano espera el lanzamiento de nuevas placas sónicas de Robi Rosa y La Secta, quienes volverán al Coliseo (al igual que Fiel A La Vega).


El Presente y Futuro (2003 –– hasta el fin de los tiempos)

La autogestión es la clave: la aparición de sellos locales independientes como Luar Music y Rädical Sönica, la empresa de producción de espectáculos OnStage que mantiene copado el Hard Rock Café de San Juan con rock local todos los viernes, y el lugar cibernético Pulsorock.com con el lanzamiento de Radio Pulsorock en el web, mantienen la escena viva. De la sabia utilización de esos medios, de la unión y cooperación entre bandas y el apoyo del público, depende el género. Seguimos apostando a que el rock boricua tiene cabida en el panorama del rock latinoamericano. El viaje continúa...